Perder peso puede significar caminar con menos dolor, respirar mejor mientras duermes o mejorar tus niveles de glucosa. Ese es el interés del estudio TRIUMPH-1, publicado en septiembre de 2026 en The New England Journal of Medicine: evaluar un tratamiento para la obesidad y comprobar sus efectos sobre dos complicaciones frecuentes, la artrosis de rodilla y la apnea obstructiva del sueño.
El medicamento estudiado es la retatrutida. Los resultados muestran pérdidas importantes de peso y mejoras en estas enfermedades. También identifican efectos adversos y preguntas pendientes que conviene conocer antes de interpretar cualquier titular.
¿Qué es la retatrutida?
La retatrutida es una molécula que activa los receptores de tres hormonas: GLP-1, GIP y glucagón. Por eso se conoce como un «triple agonista».
Estas vías participan en la regulación del apetito, la glucosa y el metabolismo energético. La propuesta es actuar sobre varios mecanismos implicados en la obesidad mediante un único medicamento.
En el ensayo se administró mediante una inyección subcutánea semanal. Las dosis aumentaban progresivamente hasta alcanzar la cantidad asignada a cada participante. Se podían reducir cuando aparecían problemas de tolerancia, una ingesta insuficiente o una pérdida de peso considerada excesiva.
¿Cómo se realizó el estudio?
Participaron 2339 adultos sin diabetes, distribuidos al azar entre cuatro grupos: retatrutida de 4, 9 o 12 miligramos semanales, o placebo, una inyección sin el principio activo.
El tratamiento duró 80 semanas, aproximadamente un año y medio. Durante el ensayo, ni los participantes ni los investigadores conocían qué tratamiento recibía cada persona.
Todos recibieron orientación sobre alimentación saludable y actividad física, sin una restricción calórica deliberada. Por tanto, el estudio evaluó el medicamento acompañado de consejos sobre hábitos.
La población tenía una obesidad importante: el peso medio rondaba los 113 kilos y el índice
de masa corporal medio era 40. Casi ocho de cada diez participantes tenían un índice de al menos 35.
¿Cuánto peso perdieron?
A las 80 semanas, la pérdida media de peso fue del 17,6 % con 4 mg, del 23,7 % con 9 mg y del 25 % con 12 mg. Con placebo fue del 3,9 %.
Para entenderlo, una reducción del 25 % equivale a perder 25 kilos partiendo de 100, o 30 kilos partiendo de 120. Son ejemplos matemáticos: el estudio no garantiza esa pérdida a cada paciente.
Estas cifras proceden del análisis que contempla también las interrupciones del tratamiento.
Otro análisis, que estima qué ocurriría si todos siguieran el tratamiento previsto, calculó una pérdida del 28,3 % con 12 mg.
Ambas cifras responden a preguntas diferentes. Para explicar el resultado global del ensayo a los pacientes, el 25 % es una referencia más prudente.
¿Todos respondieron igual?
No. Los resultados son promedios y hubo diferencias entre participantes. Algunos perdieron mucho más peso y otros menos.
Con 12 mg, aproximadamente el 37 % alcanzó una pérdida de al menos el 30 % de su peso inicial. Sin embargo, eso también significa que la mayoría no llegó a ese umbral.
Además, la dosis más alta no fue adecuada para todos. Algunos necesitaron reducirla por molestias digestivas o porque la pérdida de peso ya se consideraba suficiente o excesiva.
Los autores plantean una cuestión relevante: buscar la dosis mínima que permita alcanzar los objetivos de cada persona, evitando asumir que siempre hay que llegar a la máxima.
Menos dolor en la artrosis de rodilla
El estudio incluyó a 574 participantes con artrosis de rodilla. Esta enfermedad puede dificultar actividades cotidianas como caminar, subir escaleras o levantarse de una silla.
El dolor disminuyó más con retatrutida que con placebo. En el análisis que contempla los acontecimientos durante el tratamiento, la reducción media fue de 3,9 puntos con 9 mg y de 4,1 puntos con 12 mg, frente a 2,5 puntos con placebo, sobre una escala de 0 a 10.
Esto refleja una mejoría de los síntomas. No demuestra que se haya regenerado el cartílago ni que la artrosis haya desaparecido. El ensayo tampoco permite atribuir todo
el beneficio a un efecto directo del medicamento sobre la articulación.
Mejoras en la apnea del sueño
También participaron 243 personas con apnea obstructiva del sueño, un trastorno en el que la respiración se interrumpe o disminuye repetidamente mientras se duerme.
Los investigadores midieron cuántos episodios de apnea o hipopnea ocurrían por hora. Con las dosis de 9 y 12 mg, esa cifra disminuyó aproximadamente entre 32 y 34 episodios por hora, frente a unos 10 con placebo.
Es una reducción importante, aunque no significa que todos los pacientes quedaran libres de apnea. Estos resultados tampoco justifican abandonar una CPAP por cuenta propia: cualquier cambio requiere comprobar cómo ha evolucionado el trastorno.
Glucosa, presión arterial y otros indicadores
Los beneficios observados no se limitaron al peso. También mejoraron el perímetro abdominal, la presión arterial sistólica, los triglicéridos, la insulina en ayunas y un marcador de inflamación.
Entre quienes tenían prediabetes al inicio, entre el 89,4 % y el 93,2 % de los tratados con retatrutida presentaban valores de glucosa clasificados como normales al final, frente al 54,2
% con placebo.
Es un resultado prometedor, pero no demuestra una curación definitiva de la prediabetes. Tam-
poco permite asegurar que esa normalización se mantendrá al suspender el medicamento.
Mejorar estos indicadores es relevante; demostrar menos infartos, ictus o fallecimientos exige estudios diseñados específicamente para evaluar esos desenlaces.
¿Qué efectos adversos aparecieron?
Los más frecuentes fueron digestivos: náuseas, diarrea, estreñimiento y vómitos. Habitualmente fueron leves o moderados y aparecieron sobre todo durante el aumento de dosis.
Con 12 mg, aproximadamente el 42 % presentó náuseas, el 32 % diarrea y el 25 % vómitos.
Alrededor del 11 % interrumpió el tratamiento por efectos adversos, frente a cerca del 5 % con placebo.
También se notificaron mareos, bajadas de presión arterial y alteraciones de la sensibilidad cutánea, como sensación de quemazón.
Los acontecimientos adversos graves se registraron en el 10,5 % con 12 mg y en el 5,5 % con placebo. Que ocurran durante un ensayo no demuestra que todos los haya causado el medicamento, pero exige analizarlos cuidadosamente.
Hubo casos de pancreatitis en ambos grupos. Su número fue pequeño y no permite establecer conclusiones firmes sobre el riesgo.
¿Qué falta por saber?
El ensayo comparó retatrutida con placebo, sin enfrentarlo directamente a otros medicamentos para la obesidad. Por ello, no permite afirmar que sea superior a semaglutida o tirzepatida.
Además, sus resultados corresponden principalmente a personas con obesidad marcada y sin diabetes. No se pueden trasladar automáticamente a cualquier persona con sobrepeso.
Quedan preguntas sobre la seguridad durante muchos años, el mantenimiento del peso tras suspender el tratamiento y los efectos cardiovasculares. El estudio fue financiado por Eli Lilly, fabricante del medicamento, que también participó en la recogida y el análisis de los datos.
El tamaño del estudio y su duración aportan información valiosa, pero un ensayo no resuelve todas las dudas ni sustituye la evaluación individual de cada paciente en la consulta.
TRIUMPH-1 aporta evidencia prometedora sobre un tratamiento en investigación. El objetivo clínico sigue siendo mejorar la salud y la capacidad para vivir con menos limitaciones, ajustando los beneficios y los riesgos a cada persona.

Dr. Antonio Alfonso García.
- Médico y Farmacéutico.
- MIR de Medicina Interna.
- Graduado en Nutrición Humana y Dietética.
- Graduado en Ciencia y Tecnología de los Alimentos.
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