Pierde peso
Recupera tu salud
Un abordaje médico personalizado para conseguir resultados que puedas mantener.
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La obesidad no es simplemente una cuestión de comer demasiado o de falta de voluntad. Es una enfermedad crónica y multifactorial en la que intervienen factores metabólicos, hormonales, genéticos, psicológicos y ambientales.
El objetivo no debería ser únicamente bajar un número en la báscula, sino conseguir una pérdida de peso clínicamente significativa, mejorar tu salud y desarrollar una estrategia que puedas mantener a largo plazo.
¿Cuándo puede existir exceso de peso?
El IMC es una herramienta útil pero no debe valorarse de forma aislada. La acumulación de grasa abdominal, su distribución y la presencia de problemas de salud asociados ayudan a determinar el riesgo individual.
Puede ser recomendable realizar una valoración si:
✓ Has aumentado de peso y cada vez te cuesta más perderlo.
✓ Pierdes peso, pero terminas recuperándolo.
✓ Has probado varias dietas sin resultados duraderos.
✓ Tienes hambre o dificultad para controlar las cantidades.
✓ El peso empieza a afectar a tu glucosa, tensión, colesterol, hígado o articulaciones.
✓ Te planteas si un tratamiento farmacológico podría ayudarte.
Si adelgazar fuera solo comer menos, probablemente ya lo habrías conseguido.
¿Por qué cuesta tanto perder peso?
Cuando perdemos peso, el organismo puede responder aumentando el hambre y reduciendo el gasto energético, lo que dificulta mantener la pérdida a largo plazo.
Además, influyen factores como la genética, el sueño, la actividad física, determinados medicamentos, la menopausia, el estrés y las alteraciones metabólicas.
Por eso, limitar el tratamiento a comer menos y moverse más puede ser insuficiente.
¿Qué riesgos tiene la obesidad?
La obesidad aumenta el riesgo de diabetes tipo 2, hipertensión, enfermedad cardiovascular, apnea del sueño, hígado graso y problemas osteoarticulares, entre otras complicaciones.
La buena noticia es que incluso pérdidas de peso moderadas pueden mejorar de forma relevante la salud metabólica.
¿Cómo abordamos el problema?
El primer paso es conocer por qué has ganado peso y qué está dificultando que lo pierdas.
La valoración incluye tu evolución, composición corporal, hábitos, actividad física, sueño y posibles factores o complicaciones metabólicas.
A partir de ahí diseñamos un plan individualizado que puede combinar nutrición, ejercicio —especialmente fuerza—, sueño, cambios de hábitos y, cuando está indicado, tratamiento farmacológico.
¿Qué resultados buscamos?
El objetivo no es adelgazar rápidamente para después volver al punto de partida.
Buscamos una pérdida de grasa suficiente para mejorar la salud, preservar la masa muscular, reducir el riesgo metabólico y conseguir resultados sostenibles a largo plazo.
¿Cuándo puede ayudarte el tratamiento médico?
En algunas personas, los cambios en alimentación, actividad física y hábitos no son suficientes.
Cuando existe indicación médica, el tratamiento farmacológico puede integrarse en el abordaje para facilitar la pérdida de peso y mantener los resultados.
¿Qué medicamentos se utilizan actualmente?
Actualmente existen tratamientos que actúan sobre los mecanismos que regulan el hambre y la saciedad, facilitando una reducción de peso clínicamente relevante.
Entre ellos se encuentran medicamentos como semaglutida o tirzepatida. La elección debe individualizarse según las características, objetivos, posibles contraindicaciones y tolerancia de cada persona.
¿Quieres saber qué estrategia es adecuada para ti?
Una valoración médica permite estudiar tu situación y establecer un plan adaptado a tus objetivos.
Preguntas frecuentes
¿Necesito medicación para adelgazar?
No siempre. El tratamiento depende del grado de exceso de peso, los problemas de salud asociados y la respuesta a otras medidas. La medicación se utiliza cuando existe indicación médica y siempre dentro de un abordaje integral.
¿Cuánto peso debería perder?
No existe una cifra adecuada para todo el mundo. Incluso pérdidas de peso moderadas pueden mejorar significativamente la salud. El objetivo debe individualizarse según tu situación y los beneficios que queremos conseguir.
¿Por qué recupero el peso después de una dieta?
Porque al perder peso el organismo activa mecanismos que favorecen el aumento del apetito y dificultan mantener el peso perdido. Por eso la obesidad requiere una estrategia a largo plazo y no únicamente una dieta temporal.
¿Cuánto dura el tratamiento de la obesidad?
Depende de cada persona. La obesidad es una enfermedad crónica y su tratamiento puede necesitar mantenerse a largo plazo, adaptándolo según la evolución, los resultados y la tolerancia.
¿Qué ocurre si dejo la medicación para perder peso?
Tras suspender determinados tratamientos puede producirse recuperación parcial o importante del peso perdido. La decisión de mantener, modificar o retirar la medicación debe individualizarse y acompañarse de una estrategia de mantenimiento.
¿Cómo es la primera valoración?
Revisamos tu evolución del peso, antecedentes, composición corporal, hábitos y posibles complicaciones metabólicas. A partir de esta valoración establecemos objetivos y decidimos qué estrategia puede ser más adecuada para ti.
Da el primer paso para mejorar tu peso y tu salud.
Analizamos tu situación, tus objetivos y los factores que dificultan tu pérdida de peso para diseñar un plan personalizado.
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